Fundación San Valero
Martes, enero 19th, 2010La semana pasada, un grupo de alumnos y profesores del instituto Fundación San Valero de Zaragoza disfrutaron de una agradable jornada en nuestro Parque. El grupo reunía unas características “especiales”, ya que un tercio de los participantes eran alumnos de intercambio procedentes de Francia.

La cita estaba fijada una semana antes, pero el temporal de frío y nieve reinante en gran parte de Europa obligó a nuestros vecinos galos a retrasar una semana su visita a España. En esta ocasión el buen tiempo fue un fiel aliado, por momentos incluso apareció tímidamente el sol, y se pudieron llevar a cabo todas las actividades sin ningún problema y con una temperatura agradable para la aventura.
Como suele ser habitual, a los visitantes les sorprendió el bonito paisaje en el que está encuadrado el Parque, que como vienen comentando muchos expedicionarios que visitan Gabarda es un paraje inesperado por su composición y sorprendente por su belleza. Eramos conscientes de que cuando llegaran al Parque los alumnos franceses llevaban poco tiempo en compañía de sus “padrinos” españoles, así las actividades que se desarrollaron inicialmente estaban encaminadas a que todos los miembros del grupo se conociesen mejor entre ellos, por lo que diseñamos una serie de juegos muy divertidos para romper el hielo. Durante el desarrollo de los mismos, todos tuvieron que mostrarse ágiles para evitar una ducha con globos llenos de agua o memorizar rápidamente el nombre de sus compañeros para no caer en duelo frente al pistolero más rápido de Gabarda.
Una vez finalizados los juegos de presentación, estructuramos las actividades en dos grupos, y mientras unos disfrutaron de la aventura a través de uno de nuestros circuitos de arborismo, el resto ponían a prueba sus habilidades en el taller de juegos tradicionales. Posteriormente habría cambio de roles. Los primeros en disfrutar del arborismo estaban ansiosos por sobrevolar las copas de los árboles, y entre otras muchas experiencias pudieron observar el paisaje monegrino a vista de pájaro colgados en las espectaculares tirolinas o comprobaron como se libera adrenalina en la simulación de un salto al vacío a través de “la liana”. Los miembros del grupo que empezó el taller de juegos tradicionales pusieron a prueba su puntería a través de pruebas como la rana, los hoyotes, la herradura, las anillas o el siete y medio. Durante el desarrollo del taller se llevó acabo una competición de rana y hoyetes, y para los ganadores había diferentes premios que se entregaron después de la comida.

Después de haber realizado todas las actividades, el grupo ya estaba hambriento, por lo que saciaron su apetito con un merecido y sabroso pic-nic que habíamos preparado para la ocasión, en el que los alumnos franceses pudieron disfrutar, entre otros alimentos, de una auténtica tortilla española. Con el estómago lleno, y tras una breve sobremesa, emprendieron el camino de regreso a Zaragoza con la satisfacción de haber vivido en un entorno natural una gran variedad de anécdotas y experiencias.
